.

.
Un blog de relatos eróticos y cocina con solera. Los relatos narran las aventuras de cuatro mujeres divorciadas y sus conversaciones sobre sexo y hombres. Las recetas se elaboran siguiendo viejos cuadernos de cocina, escritos a principios del siglo XX


Mostrando entradas con la etiqueta Recetas con solera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas con solera. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de agosto de 2013

Un guiso marinero: Arroz caldoso con mariscos

Un guiso muy popular en Huelva y el sur de Portugal
Hoy presento un guiso típicamente marinero y muy popular en la Costa de la Luz (Huelva) y el sur de Portugal: arroz caldoso con mariscos. Una receta sabrosa y exquisita, adecuada para una comida familiar o con amigos. Enumero los ingredientes y, a continuación, explico cómo se elabora.
Ingredientes para 6 personas: 6 tazas de arroz, 2 cebollas, 1 pimiento verde, 2 tomates, 8 dientes de ajo, ¼ kilo de chocos (calamares); ¼ kilo de almejas, ¼ kilo de mejillones, ½ kilo de gambas arroceras, 1 hoja de laurel, 1 vaso de vino de blanco, una pizca de pimienta, unas hebras de azafrán natural, aceite de oliva y agua.
Modo de elaboración: en primer lugar se cuecen, por separado, las almejas, los mejillones y las gambas arroceras y se reserva el agua de cocción de los citados ingredientes. Se quitan las cáscaras de almejas y mejillones y se pelan las gambas. Las cabezas y las colas de las gambas se pasan por el pasapuré o chino y se reserva el líquido que sueltan, así como todo el marisco limpio y pelado.
A continuación se pican muy menuditos la cebolla, el ajo, el tomate y el pimiento verde y se cortan los calamares en daditos pequeños. En el recipiente donde se vaya a hacer el guiso (debe ser una cazuela o cacerola grande y honda) se pone aceite de oliva en cantidad suficiente para rehogar y se echan, en primer lugar, las cebollas y los ajos. Una vez que adquieran color, se añaden el pimiento y el tomate y, seguidamente, los calamares. Cuando esté todo refrito se incorporan el vaso de vino blanco, el laurel, la pimienta, el azafrán y la sal al gusto. Finalmente, se agregan el arroz, el agua de cocción del marisco que se había reservado y el juego extraído de las cabezas y las colas de las gambas. Hay que tener en cuenta que el agua debe cubrir sobradamente el guiso en su totalidad, al objeto de que el arroz quede caldoso y no al estilo de la paella. Se deja cocer todo durante 20 minutos y, cinco minutos antes de que concluya el tiempo, se agregan las gambas, las almejas y los mejillones. La cazuela debe estar tapada y a fuego medio mientras el arroz se cocina. En el momento en que el arroz esté tierno, se retira del fuego y se cubre con un paño blanco, dejándolo así unos 5 minutos antes de servir.
Aunque se trata de una receta laboriosa por la cantidad y variedad de productos utilizados, su preparación resulta sencilla si contamos con el ingrediente fundamental de cualquier cocinero que se precie: la paciencia.
Espero que os animéis a prepararlo y lo disfrutéis mucho.

Feliz fin de semana!!! Y si es erótico, mejor...

jueves, 23 de mayo de 2013

ALBÓNDIGAS CON TOMATE

Un plato consistente y nutritivo, que gusta a niños y a mayores
La receta con solera que presento hoy es uno de los platos típicos de la cocina de mi madre: albóndigas con tomate. Su preparación resulta entretenida y no presenta ninguna dificultad. El resultado: una comida consistente y nutritiva, que gusta tanto a niños como a mayores. Presento, a continuación, los ingredientes para 4 personas y después, explico cómo se elaboran.
INGREDIENTES: Medio kilo de carne picada de ternera, dos dientes de ajo, un huevo, pan rallado, harina, una pizca de pimienta, una rama de perejil, medio kilo de tomates rojos y maduros, una cebolla, un pimiento, aceite de oliva y sal.
                   
MODO DE ELABORACIÓN: Se preparan, en primer lugar, las albóndigas; luego, el tomate; y justo antes de servir, mezclamos ambas cosas. Para hacer las albóndigas se pone la carne en un recipiente grande y plano. Se pican los dos dientes de ajo y el perejil muy menuditos y se añaden a la carne junto con un huevo batido, una pizca de pimienta y sal al gusto. Se mezcla todo y se agrega pan rallado hasta formar una masa consistente. A continuación se forman las albóndigas poniendo trozos de masa en la palma de la mano y dándoles forma esférica. Seguidamente, se echa harina en un plato hondo, se envuelven con ella las albóndigas, se fríen en abundante aceite de oliva hasta que estén doradas, se escurren y se reservan.
Una vez elaboradas las albóndigas, se hace la salsa de tomate usando un poco del aceite de oliva en el que se frieron las albóndigas. Para ello, se pican la cebolla y el pimiento muy menuditos y se sofríen en una sartén grande con el citado aceite. A este sofrito se le añaden los tomates pelados y troceados, se remueve todo junto, se tapa y se deja a fuego medio durante 15 o 20 minutos aproximadamente, removiendo de vez en cuando y aplastando el tomate con una cuchara de madera, hasta que quede una salsa uniforme.
Junto antes de comer, se mezclan en la sartén las albóndigas y el tomate, se deja todo cinco minutos a fuego lento y se sirve caliente.
Espero que os animéis a preparar esta sabrosa receta y la disfrutéis mucho.

jueves, 2 de mayo de 2013

PLANTADOS DE CALABACÍN

    Un plato fácil de hacer e ideal para los pequeños de la casa
   La receta que traigo hoy a estas páginas, salida de la inventiva gastronómica de mi prima Simonetta DE SIMÓN A SIMONETTA, forma parte de los menús infantiles de los hoteles de lujo a los que ella asesora en su calidad de experta cocinera. Es ideal para los niños y, en concreto, para los que no les gustan las verduras. Los pequeños de la casa devorarán encantados estos calabacines, sin notar que su ingrediente principal son las temidas verduras. La receta resulta fácil de hacer y lo aconsejable es servirla como segundo plato o como cena. Enumero los ingredientes y explico, a continuación, cómo se elabora.
                         
INGREDIENTES para cuatro personas: dos calabacines, 250 gramos de harina tostada, un huevo, pan rallado, una loncha de jamón york y otra de queso de sándwich para cada plantado, aceite de oliva y sal.
MODO DE ELABORACIÓN:
El primer paso consiste en tostar la harina. Para ello se pone a calentar una sartén, se echa la harina y se remueve sin parar con una cuchara de madera hasta que tome color. Una vez conseguido esto, se retira del fuego y se reserva. A continuación se pelan los calabacines y se cortan en rebanadas de medio centímetro de grosor y unos diez centímetros de largo aproximadamente. Se cogen dos rebanadas o plantados y se les pone en medio una locha de jamón york y otra de queso. Ya rellenos se envuelven, en primer lugar, en la harina tostada que se había reservado; después, en el huevo batido y, por último, se rebozan con el pan rallado. El último paso es freirlos en abundante aceite de oliva hasta que tomen un color dorado. Finalmente, se escurren bien con la espumadera o, simplemente, se colocan sobre un plato con papel de cocina para que suelten el aceite sobrante de la fritura y se sirven calientes. Se pueden acompañar con una guarnición de patatas fritas o de arroz blanco.
     Espero que os animéis a preparar esta receta original y suculenta y la disfrutéis mucho.
     Feliz puente de mayo!!! (Y si es erótico, mejor)     

sábado, 30 de marzo de 2013

TORRIJAS, UN CLÁSICO DE LA SEMANA SANTA

     El sabor de la cocina casera  en una golosina de leche y miel
    Hoy he preparado el más clásico de los dulces de Semana Santa: torrijas. Mi madre, que es una gran cocinera, me ha dado la receta con su peculiar estilo, es decir, a cálculo. Ella se mete entre fogones y no entiende de más medidas que la experiencia y el instinto. Tampoco tiene respuesta para los tiempos de cocción. “La miel tiene que hervir un ratito”, me dice. "¿Cuánto, cinco minutos, por ejemplo?", le pregunto. "No sé, eso lo ves tú, cuando esté un poco espesita..." Me he arriesgado a hacerlas tal como ella me lo ha explicado, sin tiempos ni medidas. Una vez terminadas y probadas, os confirmo que me han salido deliciosas. He tenido la precaución de tomar todas las medidas de los ingredientes que he utilizado, para escribir la receta de forma que no presente problemas ni dudas a la hora de su elaboración. He comprado un pan especial para torrijas, lo he cortado y me han salido, exactamente, 17 unidades. Enumero los ingredientes y, a continuación, explico cómo se elaboran.
                          
   MODO DE ELABORACIÓN: Se pone la leche al fuego en una cacerola y se le añade el azúcar, la canela en rama y la cáscara de limón. Cuando empiece a hervir se retira del fuego, se deja enfriar y se reserva. A continuación se parte el pan especial para torrijas en rebanadas gruesas, de algo más de un dedo de espesor. Estas rebanadas se mojan por ambos lados en la leche que teníamos reservada una vez que esté fría y se dejan reposar durante media hora aproximadamente. Transcurrido ese tiempo se pone aceite de oliva al fuego en cantidad suficiente para freír y se le echa una cáscara de limón para que le dé sabor. Cuando el aceite esté caliente, se retira el limón y se deja a fuego medio. En un plato hondo se baten los cuatro huevos, se mojan en ellos las torrijas, una a una, y se van friendo en el aceite hasta que adquieran un tono dorado. Una vez fritas toca el último paso: el enmelado. Para ello se pone la miel al fuego y se deja hervir unos cinco minutos. Se retira del fuego y, en ese mismo momento, con la miel caliente, se van mojando en ella las torrijas por ambos lados y colocándose en la fuente donde vayan a servirse.
  Las torrijas constituyen un postre delicioso y nutritivo. Su elaboración no es nada complicada, aunque requiere lo de siempre: paciencia. Os animo a prepararlas en casa. Salen mucho más ricas y, por supuesto, más económicas que las que se venden en la calle. ¡A cocinar y a disfrutar!

viernes, 29 de marzo de 2013

POTAJE DE GARBANZOS Y VERDURAS

      UN MAGNÍFICO RECONSTITUYENTE QUE NO ENGORDA
    Este potaje de garbanzos y verduras que os presento hoy lo cocina mi madre para los días de vigilia, como es el caso del Viernes Santo. En mi caso, lo he preparado porque me resulta riquísimo, muy nutritivo y nada grasiento. No lleva carne ni tocino, por tanto, no engorda. Se trata, además, de un magnifico reconstituyente para enfrentarnos a la vorágine cotidiana después de las vacaciones de Semana Santa. Si optáis por la olla exprés, como yo he hecho, está listo en media hora. Empiezo con los ingredientes y, a continuación, relato el modo de elaborarlo.  
             
INGREDIENTES para 4-6 personas: ½ kilo de garbanzos, aceite de oliva, sal, agua, un tomate grande, un pimiento verde, dos zanahorias, una cabeza de ajo, una cebolla, pimienta negra, clavo, comino, perejil, una hoja de laurel, una cucharadita de harina y otra de pimentón dulce.
MODO DE PREPARACIÓN: Se ponen los garbanzos en agua un día antes. En el momento de cocinarlos, se echa un chorro de aceite de oliva en la olla, se pone al fuego y se le añaden los garbanzos, un tomate entero pelado, un pimiento verde limpio de pepitas, una cabeza de ajo entera, media cebolla, una pizca de pimienta, clavo, laurel, perejil, sal y agua hasta cubrir los garbanzos. Se tapa la olla y se deja hacer durante media hora. En ese tiempo se coge la otra media cebolla y se refríe en una sartén con aceite de oliva. Cuando se está empezando a dorar se le echa una cucharadita de harina y, en el momento en que la harina tome color, se le agrega una cucharada de pimentón dulce y se retira del fuego unos segundos después, porque el pimentón se quema muy rápido y es preciso apartarlo andes de que esto ocurra. Cuando la olla pite, se destapa, se le agrega la cebolla que teníamos en la sartén con la harina y el pimentón y se remueve muy bien para que se mezcle todo. Luego se separa la verdura entera, se pasa por el pasapuré o chino y se vuelve a poner a la olla. Se remueve todo de nuevo, se prueba de sal y, si ya está listo, ¡a comer!
¡Feliz Viernes Santo! 

viernes, 1 de febrero de 2013

ESPINACAS CON GARBANZOS

    Hoy presento una receta con solera andaluza por excelencia: espinacas con garbanzos. Además de sus inmejorables propiedades nutritivas, son muy fáciles de hacer y están riquísimas. Enumero los ingredientes y paso, a continuación, a explicar cómo se elaboran.
                     
     INGREDIENTES:
    Medio kilo de espinacas, medio kilo de garbanzos, seis dientes de ajo, una rebanada de pan, una cucharada de pimentón, aceite de oliva, sal, dos clavos, un pizca de comino y una pizca de pimienta.
    MODO DE PREPARACIÓN:
   Se cuecen las espinacas, se escurren y se reserva medio vaso del agua de cocción. Respecto a los garbanzos, si se tienen porque han sobrado de un cocido, estupendo. En caso contrario, se pueden comprar en bote, ya cocidos, o cocerlos en la olla exprés. Una vez que tenemos cocidos y escurridos los dos ingredientes principales, se fríen en una sartén grande con aceite de oliva los dientes de ajo enteros y la rebanada de pan, se sacan y se reservan. En el mismo aceite se echa la cucharada de pimentón, se refríe un poco y, de inmediato, se agregan las espinacas y se baja el fuego al mínimo. Entretanto, se trituran en la batidora los ajos y el pan fritos con medio vaso del agua de cocción de las espinacas y se añaden a la sartén, mezclando muy bien todos los ingredientes. Finalmente, se echan la sal, los clavos, el comino y la pimienta y se remueve todo muy bien. Se deja a fuego lento un cuarto de hora, removiendo de vez en cuando, y se sirve bien caliente.
¡Que lo disfrutéis y paséis una feliz jornada! Y si es erótica, mejor.

sábado, 26 de enero de 2013

PIERNA DE CORDERO ASADA

    Una receta ideal para una comida familiar
   La receta que presento hoy, pierna de cordero asada, es ideal para una comida familiar. Sale muy sabrosa y permite cualquier tipo de guarnición. Como veréis a continuación, resulta muy fácil de hacer, aunque su preparación debe programarse un día antes.
                     
        INGREDIENTES: Una pierna de cordero, cuatro dientes de ajo, sal, pimienta, aceite de oliva, vino blanco y manteca de cerdo.
    MODO DE ELABORACIÓN: Se tritura el ajo junto con la sal y dos o tres granos de pimienta negra. Se practican varios cortes en la pierna y se unta con la mezcla triturada por toda su extensión. Se moja el fondo de la bandeja del horno con aceite de oliva y se coloca la pierna encima. Se vierte sobre ella un vaso de vino blanco y se deja reposar toda la noche. Antes de cocinarla se pone el horno a precalentar y, entretanto, se distribuyen sobre la pierna varios pegotes de manteca blanca. Se mete en el horno y se deja asar a 180 grados durante una hora aproximadamente. Se trata de un tiempo orientativo. Lo mejor es pinchar la carne de vez en cuando y retirarla del fuego al comprobar que está tierna. Del mismo modo, es conveniente abrir el horno a la media hora y cerciorarse de que la pierna tiene jugo. Si observamos que se ha quedado seca, se riega con vino blanco y se deja que continúe asándose.
    En función de los gustos, se puede servir acompañada de patatas fritas, verduras a la plancha e, incluso, arroz blanco. ¡Que la disfrutéis!
       ¡Feliz fin de semana! Y si es erótico, mejor.

domingo, 20 de enero de 2013

ENSALADA DE INVIERNO

    Un plato consistente con una llamativa presentación
   Hoy traigo a estas páginas otro de los inventos gastronómicos de mi prima Simonetta DE SIMÓN A SIMONETTA: ensalada de invierno, que ella ha bautizado con dicho nombre por la mezcla de ingredientes fríos y calientes, además de por su alto valor calórico. Se puede tomar para la cena o prepararse como primer plato de una comida especial. Paso, en primer lugar, a enumerar los ingredientes y explico, a continuación, cómo se prepara y se adorna.
                      
INGREDIENTES: Pan cortado en cuadraditos y frito, bacon en tiras, queso cheddar, lechuga, hojas de espinaca, nueces troceadas, aceite de oliva, sal y unas gotas de vinagre de Módena.
MODO DE PREPARACIÓN: Se corta el pan en cuadraditos, se fríe en aceite de oliva y se reserva. A continuación se cortan a tiras varias lonchas de bacon, se fríen igualmente y se reservan. En una fuente grande se pone el resto de los ingredientes de la manera siguiente: en el centro, la lechuga troceada y, rodeando a la lechuga, las hojas de espinacas limpias y sin cabos. Entre la espinaca y la lechuga se colocan el pan frito y las tiras de bacon que habíamos reservado, tal como aparecen en la fotografía. Sobre las hojas de espinacas y en el extremo del plato, las nueces troceadas; y se distribuye por todo el plato el queso cheddar, también cortado en cuadraditos. Finalmente se le añade la sal, aceite de oliva al gusto y unas gotas de vinagre de Módena.
   El resultado: una ensalada original, consistente y riquísima, cuya presentación abre el apetito con solo mirarla.
     ¡Espero que os animéis a prepararla y la disfrutéis mucho!
     ¡Feliz fin de semana! Y si es erótico, mejor...

TALLARINES CON TOMATE CHERRY

 Las lecciones de mi prima Simonetta entre fogones
    La base de los cursos sobre tendencias gastronómicas que mi prima Simonetta DE SIMÓN A SIMONETTA imparte a los empleados de un hotel de lujo de Madrid reside en la paciencia a la hora de cocinar. Es el toque invisible con el que ella obtiene resultados espectaculares partiendo de ingredientes muy básicos. Una muestra de su paciente habilidad entre fogones es la receta que os presento hoy: tallarines con tomates cherry.
INGREDIENTES: ½ kilo de tallarines, ½ kilo de tomates cherry, un vaso de aceite de oliva, 3 cabezas de ajo y una pizca de sal.
MODO DE PREPARACIÓN: Se lavan los tomates y se les hace un corte lateral a cada uno. Se echan en un recipiente con agua y se ponen al fuego. Cuando el agua rompa a hervir, se dejan un minuto y se retiran del fuego. Se reserva el agua de cocción y a los tomates, una vez fríos, se les quita la piel y se apartan. El corte realizado en cada tomate y el hervor facilitan dicha tarea. La piel sale fácilmente sin que se deshagan. A continuación se pelan los ajos y se les quita el tallo central. Los ajos frescos no tienen este tallo, por lo que no es necesario extraerlo en caso de elegir esta variedad. Ya pelados y sin tallo, se echan enteros en una sartén con el aceite y se ponen a fuego muy lento. El objetivo es que queden tiernos sin que lleguen a dorarse ni a oscurecerse, y aquí reside el ingrediente fundamental de la paciencia. Esta tarea lleva un buen rato porque, para conseguir que queden blancos y tiernos, es necesario bajar la intensidad del fuego conforme veamos que los ajos empiezan a tomar color. Cuando ya estén casi tiernos, se agregan los tomates que teníamos reservados, se salan al gusto y se remueven suavemente, con el fin de que se mezclen los sabores sin que el tomate se deshaga. La salsa estará lista cuando el aceite haya adquirido el color rojo del tomate y comprobemos que tanto ajos como tomates han quedado tiernos
    Mientras el ajo y el tomate se están haciendo a fuego muy lento, se ponen a cocer los tallarines en el agua de hervir los tomates que teníamos reservada. Simonetta siempre dice que el secreto para que la pasta salga al dente es tan sencillo como seguir los consejos del fabricante, es decir, tiene que hervir los minutos exactos que se indiquen en la bolsa (8, 9 o 10, según la marca).
    Finalmente, se aparta en cada plato la pasta con la salsa al lado, tal como figura en la fotografía de arriba a la derecha. Antes de comerlo, cada comensal estruja tomates y ajos con un tenedor y los mezcla con la pasta. El resultado es un plato sabroso con el exquisito sabor de tres ingredientes sencillos mezclados con paciencia: aceite de oliva, ajo y tomate.
      Espero que os animéis a probarla y la disfrutéis mucho.
      Feliz domingo!!! Y si es erótico, mejor...

martes, 8 de enero de 2013

TIRAS DE CARNE SALTEADAS CON VERDURAS

      Un plato suculento y muy fácil de elaborar
     Mi prima Simonetta DE SIMÓN A SIMONETTA es capaz de improvisar un plato suculento con ingredientes muy básicos y añadirle un toque especial que le aporte sabor, además de originalidad. Es el caso de los brotes de soja en la receta que os presento hoy: carne en tiras salteada con verduras, riquísima y muy fácil de elaborar. Los brotes se venden en cualquier tienda de verduras o supermercado, en bandeja o a granel.
                   
INGREDIENTES (para 4 personas): Cuatro filetes, que pueden ser de jamón de cerdo o de babilla de ternera, según gustos y bolsillos; 2 tomates, una cebolla grande, un pimiento verde, 150 gramos de brotes de soja, 2 dientes de ajo, aceite de oliva, sal, pimienta, tomillo y orégano.
MODO DE PREPARACIÓN: Se cortan en juliana la cebolla y el pimiento verde. Se filetean los dientes de ajo y el tomate se pela y se trocea. Se saltean a la vez todas las verduras, incluidos los brotes de soja, en un dedo aceite de oliva. Con unas tijeras de cocina se cortan los filetes a tiras y se añaden al salteado. Se refríe la carne junto con las verduras y se le añaden la sal y las especias citadas. Se remueve todo y se mantiene a fuego medio hasta que la carne quede tierna. Los trozos de tomate se machacan con una cuchara de madera, con el objetivo de que quede deshecho en la salsa. A la hora de servirlo, se presenta con las tiras de carne en el centro y la verdura alrededor, tal como aparece en la fotografía. El resultado: un plato muy sencillo de preparar, exquisito y de alto valor nutritivo.

ROPA VIEJA

     Un plato típico y sencillo que se obtiene de las sobras del puchero andaluz o cocido
    La receta que presento hoy no puede tener más solera. Se trata de una ropa vieja que, como supongo sabréis, se obtiene con las sobras del COCIDO O PUCHERO ANDALUZ. Se trata de un plato exquisito cuya elaboración, una vez que has preparado un cocido y has logrado que te sobre, no entraña ninguna dificultad. Enumero a continuación los ingredientes y luego explico cómo se hace este sabroso guisado.
                   
                                  
INGREDIENTES: Una cebolla, dos patatas, un pimiento verde, dos dientes de ajo, aceite de oliva, una cucharada de pimentón, una pizca de comino molido, una pizca de orégano y sal. Del cocido se utilizan los garbanzos sobrantes, la verdura, el morcillo de ternera y el pollo.
MODO DE ELABORACIÓN: Se cortan las patatas a cuadritos, se salan al gusto, se fríen en aceite de oliva, se escurren y se reservan en un plato hondo o recipiente tapado. A continuación, en una sartén grande, se refríen la cebolla y el pimiento verde, también en aceite de oliva, cortados en juliana (a tiras) y los ajos pelados y en rodajas. Cuando empiecen a adquirir color se incorporan las sobras del cocido por este orden: primero, los garbanzos y la verdura, que se remueven unas cuantas veces y se mezclan bien con el refrito anterior. seguimos con el morcillo de ternera y el pollo, que se desmenuzan y se agregan. Una vez que estén todos los ingredientes muy bien mezclados, se añaden el pimentón y el resto de las especias, se vuelven a remover, se corrige de sal si es necesario y se aparta.  
   A la hora de servir, decoramos los platos como figura en la fotografía de la izquierda: ponemos la ropa vieja en el centro y la rodeamos con las patatas fritas que teníamos reservadas. Mi deseo es que, si tenéis sobras de LA CEREMONIA DEL COCIDO, os animéis a prepararla y la disfrutéis mucho.

lunes, 7 de enero de 2013

CARNE AL JEREZ

   Una receta muy fácil de preparar en la olla exprés
    La receta que os propongo hoy sábado es una carne en salsa al vino de Jerez. Riquísima y muy fácil de hacer, sobre todo si usáis la olla exprés. Empiezo con los ingredientes y paso, a continuación, a explicar cómo se prepara.
                    
    INGREDIENTES (para 4-6 personas):
   Un kilo de carne troceada que puede ser de ternera o cerdo. A quienes prefieran ternera, mi consejo es que sea de babilla. Si elegís cerdo, recomiendo el magro. Además, una cebolla, dos dientes de ajo, una cucharada de harina, un vaso de vino de jerez, un vaso de agua, una hoja de laurel, sal, pimienta y aceite de oliva.
    MODO DE ELABORACIÓN:
    Se cubre de aceite de oliva el fondo de la olla exprés y se refríen en él la cebolla picada y los dos dientes de ajo pelados y enteros. Cuando empiecen a tomar color se le añade una cucharada pequeña de harina y se remueve todo bien con una cuchara de madera. A continuación se salpimenta la carne, se agrega a la olla y se mezcla con el refrito, sin dejar de mover hasta que la carne empiece a dorarse. Se incorporan el vaso de vino de Jerez y la hoja de laurel, se vuelve a remover y se deja al fuego sin tapar hasta que el vino se evapore. Finalmente, se echa al guiso el vaso de agua y se cierra la olla. Veinte minutos después, se aparta del fuego, se destapa la olla y se pincha la carne para asegurarse de que esté tierna. Se sirve bien caliente acompañada de una guarnición. Si hay niños en casa, lo más acertado son patatas fritas. En caso contrario, podéis acompañarla con arroz blanco, judías verdes salteadas o champiñones rehogados. Son mis sugerencias, pero cada cocinero puede escoger lo que más le guste. Cualquier verdura resulta apetecible como acompañamiento para esta deliciosa carne...

COCIDO O PUCHERO ANDALUZ

   La ceremonia del cocido, en imágenes   
   Del cocido andaluz se obtienen tres suculentos platos que reconfortan el cuerpo y alivian el alma. LA CEREMONIA DEL COCIDO. Tengo el gusto de presentar las fotografías de los platos que conforman esta receta, una de las más populares de la cocina tradicional española. 
                 Primer plato: sopa con fideos 
                  
              Segundo plato: garbanzos con verduras  
                 
                     Tercer plato: la pringá
           
           
    La elaboración de este tesoro gastronómico no guarda mayor secreto que el de la paciencia. Una larga cocción a fuego lento, vigilando el proceso para que el cocido no se quede sin agua y no se pegue. Espero que os animéis a prepararlo y lo disfrutéis mucho.

LA CEREMONIA DEL COCIDO

Un puchero andaluz del que se obtienen tres platos: la sopa con fideos, los garbanzos con verduras y la famosa pringá
    El cocido es un plato reconfortante y energético que calienta el cuerpo y anima el alma. Su preparación es sencilla pero necesita varias horas ya que exige, para obtener el máximo sabor, que la cocción se realice a fuego lento. La modalidad que suelo escoger no es el famoso cocido madrileño, sino el no menos reputado puchero andaluz, que preparo como siempre lo ha hecho mi madre: sacando primero un caldo que, como ella suele decir, resucita a los muertos. A continuación, los garbanzos y la verdura y, finalmente, la pringá. En esta  publico la receta del cocido solo con la foto del caldo en el caldero. En el próximo post subiré las imágenes de toda la ceremonia completa.
                     
    La preparación de un cocido es una auténtica ceremonia gastronómica que hay que decidir, al menos, con un día de antelación. El motivo es que los garbanzos tienen que estar en remojo desde la noche anterior para que luego queden tiernos. Se hace para un mínimo de seis personas, lo que lo convierte en un plato ideal para tener invitados a la mesa. Empiezo, como es habitual en estas crónicas de recetas con solera, apuntando los ingredientes, para pasar luego al modo de preparación. 
    INGREDIENTES (para un mínimo de seis personas):
   Un kilo de garbanzos, que deben haber estado un mínimo de cinco o seis horas en agua antes de empezar la cocción y un máximo de 10; ½ pollo; ½ kilo de morcillo de ternera; un buen trozo -200 gramos aproximadamente- de tocino de cerdo ibérico; un hueso de jamón; dos zanahorias grandes, 1 patata, un puerro, un nabo, una rama de apio, agua y sal.
    MODO DE ELABORACIÓN:
    Se echan en un caldero bien grande el pollo, el morcillo de ternera, el tocino y el hueso de jamón. Se añade sal a gusto, aunque no mucha. Hay que tener en cuenta que el hueso de jamón y el tocino ya son salados. Es mejor quedase corto que pasarse. Se cubre de agua, se tapa y se pone a fuego lento hasta conseguir un caldo concentrado. El tiempo de cocción aproximado es de hora y media, aunque debemos tener la precaución de sacar el pollo antes, mas o menos a la media hora, con el objetivo de que no se deshaga. Una vez listo el caldo, se aparta en la sopera donde vaya a servirse y se deja el resto de los ingredientes en el caldero de cocción. Ya tenemos la sopa que constituye el primer plato y que suele tomarse acompañada de fideos. Estos solo necesitan dos minutos para quedar tiernos, por lo que se agregan justo antes de servir la sopa, que se debe degustar bien caliente.
    El siguiente paso es poner los garbanzos en el caldero donde teníamos el morcillo de ternera, el tocino y el hueso de jamón, cubrirlo todo de agua y ponerlo a cocer tapado. Cuando los garbanzos y la carne lleven un rato al fuego y empiecen a enternecerse se pica toda la verdura y se añade al caldero. El paso final, ya con todo casi tierno, es agregar el pollo que teníamos reservado para que dé sabor al cocido en sus últimos minutos de cocción. Se corrige de sal si es necesario y se comprueba que tanto la carne como los garbanzos hayan quedado tiernos. Ya hemos obtenido el segundo plato del cocido, es decir, los garbanzos y la verdura, que se sirven a continuación de la sopa.
    El colofón de la ceremonia es la pringá, que se prepara de la siguiente forma: se sirve a cada comensal un trozo de morcillo, un trozo de pollo y un trozo de tocino. Usando el cuchillo y el tenedor, se parten los citados alimentos y se mezclan muy bien. Se colocan sobre pan tostado y... ¡a disfrutar!
   Os animo a probar este reconfortante cocido que aminora los rigores del invierno y a disfrutar del placer de cocinar y deleitarse con el sabor inconfundible de uno de los platos más tradicionales de la gastronomía española.                                 

miércoles, 2 de enero de 2013

ESTOFADO DE PATATAS EN PASEO

Una comida energética para después de una noche de sexo desenfrenado...
    Este delicioso y sencillo guisado es rico en proteínas e hidratos de carbono. Altamente nutritivo, no engorda mientras no abuséis mojando pan en la salsa. Por su extraordinario aporte de energías es ideal para una comida de sábado o domingo, sobre todo si acabáis de disfrutar de una mañana de sexo desenfrenado. Lo recomiendo también a las madres de criaturas en edad de crecer, para cualquier día de la semana. La patata gusta a todos los niños y la carne sale tan tierna que la devorarán encantados. 
    Lo he preparado en la cocina de mi apartamento, ataviada con un delantal de diseño que me ha regalado mi amiga Olivia N. y acompañada de Katty Lloyd, MIS AMIGAS que estrenaba una cámara de última generación en color rosa chicle y se empeñó en inmortalizar mis artes culinarias haciendo de reportera dicharachera.               
                   
INGREDIENTES (para 4 personas): 
Un kilo de patatas, 1/2 kilo de carne troceada (recomiendo la babilla, que puede ser de cerdo o de ternera, según gustos y bolsillos); media cebolla muy picada, 3 dientes de ajo enteros, un cacito de aceite, un vaso pequeño de vino, una cucharadita de harina, sal, una pizca de pimienta, una hoja de laurel y unas hebras de azafrán auténtico (no colorante alimentario)
                  
MODO DE PREPARACIÓN: 
Poner el aceite al fuego en una cacerola grande y rehogar la cebolla y los dientes de ajo pelados y enteros. Añadir la harina y mover con una cuchara de madera hasta que se diluya completamente y se dore. Agregar la carne, la sal, la pimienta, el laurel y el azafrán. Mezclar todo y remover durante unos minutos. Seguidamente, echar el vaso de vino y tapar hasta que se consuma. Cubrir el guiso de agua y, cuando la carne esté casi tierna, poner las patatas troceadas y corregir de agua si consideráis que el guiso lo necesita (dependerá del tipo de carne. Mientras más dura sea, más tiempo de cocción y más agua necesitará). Unos diez minutos después, el estofado habrá quedado en su salsa y estará listo para servir.                                

POLLO A LA MARENGO

Una original y antiquísima receta, escrita por mi bisabuela
   Esta receta de Pollo a la Marengo forma parte de un recetario mucho más antiguo, que escribió mi bisabuela y que mi abuela cosió cuidadosamente a uno de los suyos. El tipo de papel y la caligrafía lo diferencia claramente del resto.  La forma de cocinar el pollo, salteándolo sin apenas aceite y acompañado de “cebollitas del tamaño de nueces” me llamó poderosamente la atención y decidí probarlo. La aventura fue un éxito y tanto mi hijo como yo lo disfrutamos mucho. Enumero a continuación los ingredientes y paso luego a copiar textualmente del viejo cuaderno la forma de elaboración.
    INGREDIENTES:
   Un pollo troceado, 12 cebollitas del tamaño de nueces, 1 hoja de laurel, un diente de ajo, una copa de coñac, aceite de oliva, un vaso de caldo, sal, pimienta o agua. (Las cebollitas que yo encontré son las llamadas "francesas", más grandes que una nuez pero mucho más pequeñas que las cebollas corrientes).
    MODO DE ELABORACIÓN:
    En una sartén ancha y chata se echa aceite fino para mojar el fondo nada más. En tan poca grasa y sobre fuego muy vivo se saltean los trozos del ave con una docena de cebollitas del tamaño de nueces, una hoja de laurel, un diente de ajo y la sazón correspondiente de sal y pimienta. Las cebollas y los trozos de pollo han de dorarse muy bien y por igual en media hora escasa, sin dejar un instante de saltear la sartén. Al cabo de este tiempo se saca el pollo de la sartén con una espumadera, se aparta en un plato y la grasa y las cebollas de la sartén se pasan a una cacerola para rehogar en ella una cucharada de harina hasta que tome color de castaña, revolviéndola sin cesar durante cinco minutos. Se moja enseguida con caldo de puchero o agua y se añade una copita de buen coñac. Así ligada, la salsa cocerá sobre fuego fuerte otros cinco minutos, pero meneándola siempre con la espátula y apartando luego la cacerola de la lumbre, se incorpora el pollo que habíamos reservado, se tapa bien la cacerola, se pone otra vez al fuego y se va añadiendo agua hasta que esté tierno.
    La receta no tiene ninguna dificultad, aunque reconozco que la media hora salteando el pollo sin parar requiere la paciencia que debe caracterizar a cualquier cocinero o aficionado que se precie. Una vez conseguido el salteado, el resto de la receta resulta muy fácil. Espero que os animéis a preparar este guisado sabroso y original. Un plato exquisito para una comida familiar o romántica, según los casos.
    ¡Que paséis una feliz tarde! Y si es erótica, mejor...

DORADA A LA SAL

Un plato marinero exquisito y fácil de preparar
    Este plato marinero resulta exquisito y muy fácil de preparar. Solo se necesitan el pescado y la sal. Cuando vayáis a comprar las doradas debéis explicar al pescadero que son para cocinar a la sal, es decir, debe sacarles las tripas sin abrirlas, haciendo un único corte justo debajo de la cabeza. Mi recomendación es acompañar el plato con un alioli suave, cuya receta reproduzco también. Explico, a continuación, cómo se prepara el pescado y sigo luego con la salsa alioli.
INGREDIENTES: Dos doradas enteras y dos kilos de sal gorda especial para hornear. Si no encontráis la citada sal podéis usar cualquiera, siempre que sea marina, es decir, gorda.
MODO DE PREPARACIÓN. Sacar la bandeja del horno y ponerlo a precalentar a unos 180-200 grados. Mientras que está listo, se cubre de sal el fondo de la bandeja y se colocan las doradas encima. Seguidamente, se les echa la sal por encima hasta cubrirlas por completo, tal como se ven en la fotografía de la izquierda. Se baja la temperatura del horno hasta unos 140-150 grados, se introduce la bandeja con el pescado cubierto de sal y se deja hornear durante 35 minutos. Pasado este tiempo, se apaga el horno, se deja enfriar y se retira la sal, que sale en bloques. Las doradas quedan como aparecen en la segunda imagen bajo estas líneas.
                       
             
    El pescado debe servirse pelado, sin cabeza y sin espinas y acompañado del alioli. Para ello, valiéndose de cuchillo tipo pala y tenedor, se retira la piel -sale con mucha facilidad- se extraen los lomos y el resto de la carne y se coloca en la fuente donde vaya a servirse, con un círculo de alioli en el centro y el resto de la salsa rodeando al pescado, como se aprecia en la siguiente fotografía: 
              
SALSA ALIOLI
INGREDIENTES: 1 huevo, un vaso de aceite de girasol, una pizca de sal y un diente de ajo grande.
MODO DE PREPARACIÓN: Se echan los ingredientes en el orden escrito en el vaso de la batidora y se baten hasta formar una salsa dura y consistente. El secreto para que no se corte y salga con la textura idónea consiste en no mover el brazo de la batidora mientras esté trabajando. ¡Que lo disfrutéis!

martes, 1 de enero de 2013

PAVO EN SALSA DE ALMENDRAS

     Un sabroso guiso de pavo para empezar el año
    Un pavo da para mucho, sobre todo si pesa más de 12 kilos, como el que han regalado a mis padres esta Navidad. Utilizamos la pechuga para mecharla PECHUGA DE PAVO MECHADA  y el resto lo troceamos para guisarlo en salsa de almendras, de la manera siguiente:
                   
INGREDIENTES: Carne de pavo troceada, 1 cabeza de ajo, media cebolla, 50 gramos de almendras, una rebanada de pan, una hoja de laurel, una pizca de pimienta negra, un vaso de vino blanco, agua y sal.
MODO DE PREPARACIÓN: Se echa un cazo de aceite de oliva en las cazuela, se pone al fuego y se refríen los dientes de ajo pelados y enteros, la cebolla picada, las almendras y la rebanada de pan. Una vez sofritos dichos ingredientes, se sacan y se reservan. En el mismo aceite se doran los trozos de carne y, cuando tomen el color característico, se le echan el vaso de vino blanco, una pizca de pimienta negra, la sal y una hoja de laurel y se deja a fuego medio. Mientras el vino se consume, machacamos con el mortero los ingredientes que se habían sofrito y reservado y se diluyen en un vaso de agua. También se pueden pasar por la batidora, aunque la textura de la salsa queda mejor si se hace al estilo tradicional, con el mortero. En el momento en que el vino se consuma, se añade a la carne el sofrito diluido en agua y se deja a fuego lento, con la cazuela tapada, hasta que la salsa tome consistencia y la carne quede tierna. El tiempo necesario oscila entre 30 y 45 minutos. Antes de retirarla del fuego, pinchamos un trozo de carne para cerciorarnos de que ha quedado tierna.
Se trata de una receta tradicional, exquisita y muy recomendable paras la comida de Año Nuevo. Espero que os animéis a prepararla y la disfrutéis mucho. ¡Feliz 2013!

domingo, 30 de diciembre de 2012

PECHUGA DE PAVO MECHADA

Un suculento plato con el ingrediente estrella de las mesas navideñas
El pavo es uno de los platos estrella en las cenas tradicionales de Nochebuena y Nochevieja y su sabrosa carne se puede cocinar de muchas maneras. Este año mi madre ha preparado dos platos suculentos con la carne del citado animal. Ha utilizado la pechuga para mecharla y el resto lo ha guisado en salsa de almendras. Hoy traigo a estas páginas la primera de las dos recetas: pechuga de pavo mechada.
                   
INGREDIENTES:
Una pechuga de pavo grande, 300 gramos de tocino blanco (si es ibérico, mejor); una cabeza de ajo, media pastilla de concentrado de caldo, aceite de oliva, un vaso de vino blanco, una hoja de laurel, una rama de perejil, harina, sal, pimienta molida y agua.
MODO DE ELABORACIÓN:
Se pelan la mitad de los ajos y se pican muy menuditos. Se corta el tocino en tiras y se pica el perejil, también menudito. Se mezclan en un plato el ajo, el perejil y el tocino y se salpimenta todo junto. Con un cuchillo de punta fina, se agujerea la pechuga de pavo y se introduce en cada hueco practicado a la carne una tira de tocino y un poco de la mezcla del ajo y el perejil. Al término de esta operación, se envuelve la pieza de carne ya mechada en harina y se reserva.
A continuación, en el recipiente donde vaya a prepararse, que puede ser una cazuela grande o la olla exprés, se echa un cazo grande de aceite de oliva y la otra mitad de la cabeza de ajo, con los dientes pelados y enteros y se pone al fuego. Con el aceite templado y antes de que el ajo llegue a tomar color, se añaden la pieza de carne envuelta en harina que teníamos reservada y la hoja de laurel. Se rehoga todo y, en el momento en que la carne y los ajos empiecen a dorarse, se echa el vaso de vino blanco y se deja al fuego hasta que el vino se consuma. Una vez finalizado este paso, se añaden al guiso dos vasos de agua y la media pastilla de concentrado de caldo, y se deja a fuego medio hasta que la carne esté tierna. Si se ha utilizado una cazuela, este proceso puede prolongarse durante unos 80 o 90 minutos. En la olla exprés el tiempo se reduce aproximadamente a la mitad. En caso de utilizar este último utensilio, la recomendación son 30 o 40 minutos. Una vez que la carne esté tierna, lo que debe comprobarse pinchándola, se aparta la pieza en una fuente y se deja enfriar, y la salsa se pasa por el chino. Cuando la carne esté completamente fría, se parte en rodajas de un centímetro de grosor con un cuchillo de cocina bien afilado.
A la hora de comer se sirven las rodajas de carne fría acompañadas de la salsa bien caliente. Se trata de un plato exquisito para la última cena del año. ¡Espero que os animéis a prepararlo y lo disfrutéis mucho!

viernes, 28 de diciembre de 2012

POLLO AL ESTILO DE SIMONETTA

Se prepara con curry y agua de coco y se sirve acompañado de un molde de arroz basmati 
  Las últimas aventuras entre fogones de mi prima Simonetta DE SIMÓN A SIMONETTA la han llevado a experimentar mezclas de especias y salsas exóticas con los ingredientes más clásicos de la cocina tradicional. Escribo estas líneas a la vez que transformamos juntas el típico pollo guisado con vino blanco en un Pollo al Curry con Agua de Coco y Arroz Basmati. El resultado: un guiso exquisito que, partiendo de los ingredientes de toda la vida, innova sabores con el aderezo de especias exóticas y agua de coco. Sin más dilación, paso al relato de nuestra particular odisea en la cocina.
    INGREDIENTES: Un pollo troceado, un chorro de aceite de oliva, una cebolla, un diente de ajo, un vaso de vino blanco, el agua de un coco, ¼ de litro de nata para cocinar, una cucharada de curry, sal, pimienta y media cucharadita de anís en grano.
    MODO DE PREPARACIÓN: Se cubre de aceite de oliva el fondo de una cazuela, se pone al fuego, se salpimentan los trozos de pollo, se echan en el aceite y se saltean durante 15 o 20 minutos a fuego fuerte, hasta que adquieran color. Se sacan, se reservan, se baja el fuego y, en el mismo aceite, se refríe la cebolla picada y un diente de ajo. Cuando estén dorados se añade el pollo que habíamos reservado, un vaso de vino blanco, el curry y el anís en grano. Se mezcla bien todo y se mantiene en el fuego hasta que el vino se consuma. Una vez evaporado el vino, se le añade el vaso de agua de coco y se deja a fuego vivo y sin tapar durante 15-20 minutos. Finalmente, cuando el pollo esté casi tierno, se añade la nata, se remueve bien todo para que se mezclen los sabores y se mantiene la cazuela a fuego medio y destapada hasta que la salsa adquiera consistencia. Se sirve bien caliente y acompañado de un molde de arroz basmati.
  Como podréis comprobar, la preparación de este plato exótico y original no entraña dificultad. El agua de coco se puede obtener directamente de la fruta o comprarla envasada. Si optáis por la primera opción, como hemos hecho Simonetta y yo, podéis comeros el coco de postre. Sacarle el agua es muy sencillo. Lo primero que hay que hacer es agitarlo para comprobar que tiene agua. Si no escucháis el típico chapoteo del agua en su interior al moverlo, hay que desecharlo porque significa que está seco o pasado y no puede comerse. Para extraer el líquido hay que localizar los tres “ojos” que tiene en su superficie y probar, con la punta de un cuchillo, cuál de ellos es el que está tierno. Para perforarlo, se encaja la punta del cuchillo en el centro y se gira, sin necesidad de hacer fuerza ni movimientos bruscos, hasta que queda abierto el hueco. Una vez sacada el agua, hay que consumir la fruta ese mismo día.
    Por último, para preparar el arroz basmati tenéis que refreír un diente de ajo en una sartén, agregarle una taza de arroz cuando esté dorado y removerlo un par de veces. Seguidamente, añadir tres medidas de agua de la misma taza que se ha usado para medir el arroz, y dejarlo al fuego sin tapar hasta que el agua se consuma y el arroz esté tierno. Ambas cosas deben ocurrir de forma simultánea, y lo hacen siempre que se guarde la proporción referida de una medida de arroz por tres de agua.
   Mi consejo es que, a la hora de comerlo, mezcléis el arroz con la salsa del pollo. Os chuparéis los dedos...